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22 abril, 2015

Las Beguinas.






 Cuando estuvimos hace muchísimo años en la preciosa ciudad de Brujas (Bélgica), se me ocurrió adquirir unos encajes de bolillo; un trabajo muy delicado que proviene de la Edad Media. Los encajes se hacen por separado, sobre una almohada o cojín valiéndose de unos palillos romos (bolillos),  donde se entrelaza el hilo que se trenzará.  Al acabarse se pueden unir a cualquier tela, hacer cuellos, puños, pañuelos, etc. En los cuadros de Van Eyck sus personajes aparecen usando estos bordados... Todo esto viene a cuento porque pregunté quiénes los hacìan y me infornaron que éstos que compré los tejieron unas Beguinas...Preguntando y averiguando llegamos a un Beguinaje. No entramos a los edificios;  nos tomamos las respectivas fotos en los patios y continuamos nuestro periplo por la ciudad.

 La información obtenida sobre las Beguinas no me fue suficiente. Me intrigó el asunto e investigué al  respecto. El nombre proviene del flamenco. El beguinaje fue un movimiento femenino establecido en Lieja que se extendió al resto de Europa en el S. XII. Se puede considerar una institucionalización del matriarcado.  Al principio se dedicaban a atender enfermos en los hospitales y luego con el correr de los años extendieron sus intereses sociales. Es una agrupación laica, sin ninguna orden general. Tienen sus propias edificaciones, integradas generalmente a una plaza arbolada. Son comunidades femeninas autosuficientes que se rigen por sus propias formas de vida. Cualquier mujer soltera, divorciada o viuda puede entrar y salir cuando lo desee... Hubo  Beguinas muy cultas: entre  las más famosas está  una poetisa:  Hadewych de Bamberes. 

En 1998 el beguinaje flamenco, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  


Caracas, abril 2915
Ilustración: Beguinajeq flamenco en Brujas.

26 agosto, 2014

Mi maestra


Mi maestra, la Srta. Morita

La Escuela Experimental Venezuela se fundó el 5 de febrero de 1939, bajo el mandato del Genrl. Eleazar López Contreras. Antes de ser escuela el solar era una hacienda cafetalera. Todavía se encuentra en su dirección habitual de la Ave.México. El edificio que a pesar de haber sido declarado "Bien de interés Cultural de la Nación" en el 2002, se encuentra en ruinas. Hago esta breve remembranza porque tanto mi hermana como yo, fuimos alumnas del plantel.
El edificio que recuerdo -diseñado específicamente para sus funciones- era grande, de dos plantas: las aulas amplias y ventiladas; con pocos alumnos en cada una de ellas según la normativa vigente, para que el maestro pudiese dedicar tiempo y esfuerzo a cada educando. Esto no significa que el total del alumnado fuera poco: creo que alcanzábamos a mil. Dos grandes patios: uno con árboles, por cada república latinoamericana y el patio central con un enorme mapa de Venezuela en relieve en el piso.  El programa incluía además de las materias habituales: matemáticas, historia, dictado, lectura y escritura, ciencias sociales y biológicas; actividades complementarias como deportes, cultura, etc. Para la época un experimento de avanzada y de total renovación educativa. 

Allí inicié mi kínder con la maestra Hilda Núñez; luego primer grado con la siempre bien recordada Morita Carrillo. Algunas maestras y profesores de bachillerato y universitarios los recuerdo borrosamente, pero a la Srta. Morita la rememoro vivamente y siempre ha estado en mi memoria y corazón, como esos maestros que dejan huella en sus alumnos y son imborrables. La señorita Carrillo nació en Yaracuy y comenzó a trabajar como docente en su ciudad natal, por allá por los años 39. Luego se trasladó a la capital para optar por concurso, el cargo en la E.E.V. Después de muchos años de ejercicio profesional devino en fina poetisa. Trabajó en la Revista Tricolor; el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INICIBA) y fue asesora editorial del Banco del Libro. Ya adulta una que otra vez tuve el placer de coincidir con ella... La maestra-poetisa falleció en 1998 después de padecer una larga y penosa enfermedad. Dejó una hermosa y vasta obra poética pero lo mejor que nos legó a su paso por la vida, fue este cariño y respeto que en permanencia sus muchos alumnos sentimos por ella. 



  Mi lápiz.
      Usa ropa de madera.
      Cuello fuerte de latón.
      Y sombrerito de goma
      mi lápiz con borrador. 
      Lleva bajo su vestido,
      la punta negra de un pie.
      Cuando yo dibujo rápido,
      mi lápiz baila ballet. 
      Si hago las letras muy feas,
      invierte su posición.
      Baila entonces de cabeza, 
      mi lápiz con borrador. 

      (Morita Carrillo)        


Caracas, agosto 2014
                                                     

07 junio, 2014

Anécdota romana


Foto de la Web.

Corría el año de 1949 y mi papá José Ratto.Ciarlo, en calidad de reportero del periódico El Nacional. fue invitado al viaje inaugural de la línea  Aerovías Venezuela-Europa (AEV), con destino a Roma.  En ese entonces no teníamos conexiones aéreas directas con Europa. De ese viaje salio un libro de reportajes: De Caracas a Roma.  En vía della Scroffa, cerca Piazza Navona está el Ristorante Alfredo (fundado en 1907), conocido internacionalmente por su buena cocina y los fettucccini Alfredo. Mi padre estuvo allí.  A los invitados honoríficos le ponían cubiertería de oro y lo honraron con tal distinción...  El par de cubiertos (tenedor y cuchara), fue un regalo de Douglas Fairbanks y Mary Pickford (la legendaria pareja hollywoodense), quienes visitaron el restaurante por allá por los años 20 y los obsequiaron a Alfredo con dedicatoria, como una deferencia por tan ricos manjares.. Años después, en 1952 cuando fui por primera vez a Italia con Rosa mi madre, fuimos al mismo establecimiento. Yo niña, se me ocurrió que deseaba comer con los mismos cubiertos de oro que había comido mi papá. Lo solicité, me complacieron y me di el lujo.

El lugar aún existe. Mi querido sobrino Leandro Fernández Ratto, hallándose en Roma (junio 2014) y conocedor de la anécdota, fue con un grupo de colegas médicos al mismo sitio y por supuesto, refirió la historia al Maitre.  He aquí que también comió con los cubiertos de oro. Tres generaciones de los nuestros han repetido ese placer.Ojalá otros de la familia logren hacerlo..

Si se entusiasman cuando pasen por Roma, les recomiendo solicitar cupo con antelación, por la gran demanda de comensales. También  pueden optar por preparar los fettuccini Alfredo, en casa, siguiendo la receta que aquí les dejo.. é buon appetito.


https://www.youtube.com/watch?v=OBq1tKWxQVo 


Foto tomada por el Dr. Fernández Ratto.


 Caracas, junio 2014

13 marzo, 2014

Un doce de febrero



Ese día, por los acontecimientos aciagos que luego se presentaron, fue inusitado para Pedro Martín. Desde la víspera en el liceo los compañeros estaban convocando a manifestaciones. El centro de estudiantes estuvo muy activo para la conmemoración de la batalla de la Victoria y Día de la Juventud. De antemano, bien sabía que él no podía participar en nada de eso. Sólo para no ser tildado de rompegrupo les siguió la corriente. Bueno, ya está, mañana a las 10 en la plaza Brión de Chacaíto.  

Se fue a su casa. Esa noche durmió inquieto. Al  amanecer estuvo pensando qué diría a sus padres para poder salir ese día de asueto. Encontró a su madre en la cocina. ¿Y mi papá? No durmió aquí, dijo ella; anoche lo llamaron. Quieres desayuno? No, sólo café. ¿Pedro dónde vas tan temprano si no hay clases ? A la Biblioteca Nacional para terminar mi trabajo de historia. Cuídate y recuerda, no te metas en disturbios. Sí mamá, ya sé.

Tomó sólo un café y salió con unos cuantos libros bajo el brazo. Se enfiló hacia Chacaíto. Cuando llegó la plaza ya estaba abarrotada de gente de todo tipo y edades.Trató de contactar a sus amigos, pero le fue imposible. Anduvo merodeando, escuchó algunos discursos: arengas, consignas, pancartas, banderas tricolor, gorras variopintas. De pronto toda esa masa humana se movilizó: vamos por la Libertador, escuchó decir a alguien. Al ministerio de educación, dijo otro. Pedro rezagado, en la retaguardia, permitió que el grueso de los manifestantes pasara. Luego comenzó a caminar lentamente para llegar  a la avenida y de allí desviarse para volver a casa. Se topó con un cinturón de Guardias Nacionales que cerraban el paso con sus escudos. Un estruendo invadió todo: motorizados salidos de no se sabe dónde, irrumpieron disparando. La gente gritaba y corría despavorida. Los Guardias lanzaban bombas lacrimógenas. Los estudiantes que gritaban consignas, amados de piedras y palos repelían la agresión.  Pedro casi asfixiado, apretando sus libros al pecho se refugió en un local; mejor dicho trató de refugiarse, porque en ese preciso momento el dueño bajaba la santamaría.  Asustado, mareado, lloroso, vomitando, Pedro entró al corredor de un edifico cercano. Apoyado a la pared, siempre apretando sus libros contra el pecho, se detuvo para respirar. Sacó su pañuelo y se lo colocó sobre la boca a ver si de esa manera filtraba el penetrante ácido que lo invadía. Otro grupo de personas, también entraron en tropel al corredor del edificio. Pedro potó por salir.  Vio hacia ambos lados; entre la humareda, todavía había gente corriendo y buscando refugio. Mejor voy hacia la Guardia, pensó. Me identificaré y ... una rociada de perdigones lo hizo desistir. Giró, escuchó disparos; al instante sintió algo que le quemaba la espalda. Cayó de bruces sobre sus libros...y después ya no supo más.

Luego de un día de recorrer hospitales, jefaturas y puestos del SEBIN, el Sargento de la G.N. Pedro Martín, contra toda su voluntad, se dirige a la morgue. Solicita el nombre de los cadáveres ingresados el día de ayer. Efectivamente en la lista nefasta, aparece su homónimo.


Caracas, marzo, 2014
Ilustración de Web.



16 diciembre, 2013

Aguinaldos y parrandas



Los aguinaldos representan un género particular de música tradicional de Venezuela. Desde el punto de vista musical, son una reminiscencia de los villancicos europeos. Entre nosotros también se llama aguinaldo a un regalito especial que se da en estas fechas navideñas. Los instrumentos que se usan para acompañar el cántico son: violín, cuatro, clarinete, bandolín,  tambores y furruco, maracas y guitarra. Además según la temática de los cantos, el aguinaldo se divide en aguinaldos de parranda y aguinaldos religiosos; la diferencia es que el primero puede no referirse a temas religiosos aunque se cante en el ambiente de estas fiestas.

Es habitual que para los aguinaldos, los músicos se desplazan de casa en casa en donde son agasajados, por eso se llaman parranderos y el grupo en conjunto se denomina parranda navideña... Hay grupos de parrandas de vieja data, que terminan de convertirse en renombrados y famosos a través del tiempo. El reconocido maestro venezolano Vicente Emilio Sojo fue un gran recopilador y arreglista de esta música tradicional.


Caracas, diciembre 2013
Ilustración sacada de la Web.

19 noviembre, 2013

¡De que vuelan, vuelan..!



En estos días de celebraciones de Halloween y todas esas festividades que conmemoran la muerte y sus acompañantes, los muertos; es  oportuno hacer un reconocimiento a las brujas, seres que ha través de la historia han sido vilipendiadas y acusadas de un sinfín de hechos malignos, porque su desenvolvimiento estuvo ligado a la luna, la noche, la madre tierra y todos los regalos de la naturaleza.
Desde tiempos inmemoriales en las sociedades antiguas, las capacidades femeninas fueron vistas con asombro; especialmente la de procrear. Si a ello sumamos que las supuestas brujas, eran mujeres observadoras, estudiosas de la naturaleza y sus beneficios (herbolarias) y muchas capaces de leer y escribir, no es de asombrarse que nada de ello fuese bien acogido en las primitivas sociedades, donde especialmente la iglesia imponía la fe y la doctrina. Desde la antigua Grecia nos llega la historia de Hypatía filosofa neoplatónica, estudiosa de las matemáticas y la astronomía que entre otras cosas fue acusada de hereje y linchada por los cristianos. Culpables fueron de causar tormentas y sequías. La iglesia no desiste de perseguirlas (Conclio de Ancyra, S.IV) y por supuesto los inquisidores tuvieron a bien, acusarlas de herejes y discípulas del demonio. El papa Inocencio VIII promulga una bula contra ellas y a partir de allí se incrementa tanto la persecución como los castigos. En vista de tal situación, no es de extrañar que las mujeres que aún se atrevían a continuar con sus curaciones y estudios, se agruparan y prácticamente se ayuden unas a otras de forma clandestina.
A partir del establecimiento del Tribunal de la Inquisición del Santo Oficio I (S.XIII)) los métodos para lograr confesiones y exorcizar el demonios es de todos sabida. Infinidad de mujeres inocentes fueron llevadas a la hoguera. En historias mas recientes, las supuestas brujas tuvieron que enfrentar juicios: Las de Salem; las de Blair (S.XVII), las de Zugarramurdi (Navarra, S.XVIII) Hasta la reina Ana Bolena, por padecer de algunos desperfectos físicos, fue acusada de bruja para beneficio de su marido el Rey Henrique VIII, que así se deshizo más fácilmente de ella. Las brujas para bien o para mal, también formaron parte de los cuentos de hadas (Hansel y Gretel: hermanos Grimn) en el teatro (MacBeth: Shakespeare) y en la música (El aprendiz de brujo: Dukas)
Su influencia ha llegado hasta nuestro S.XXI y hay gente que practica rituales de brujería, seudoreligiosos… Con la modernidad, las brujas fueron cambiadas de atuendo; sayo negro, gorro puntiagudo, escoba voladora y acompañadas por un gato negro ¡En su momento hasta el gato fue quemado con la bruja! Hemos avanzado en algo: ahora nos disfrazamos de brujas y brujos (Halloween) y el turismo se incrementa gracias a ellas, (Salem, USA).
Las primeras brujas que existieron pagaron muy caro sus conocimientos. Con el correr de los siglos, la humanidad estableció (equivocadamente) que ser bruja es algo maligno; de manera peyorativa se dice: “esa es una bruja” o de forma sicalíptica,  es una “mujer embrujadora”. Hay una hermosa ciudad europea Brujas que nada tiene que ver, salvo por el nombre y por su belleza…Prefiero ver a las antiguas brujas como mujeres de avanzada para su época, perseguidas por la incomprensión y el fanatismo religioso. Si todavía existen, que no hay por qué dudarlo ¡bienvenidas al aquelarre!
Caracas, octubre 2013
Ilustración sacada de la Web.

    

07 julio, 2012

Aroma mañanero.




 Cuando vivíamos en la casa grande de la parroquia San José, era una niña grande. Recuerdo que para ayudar con los quehaceres de la casa venía una muchacha barloventeña, llamada Zenobia. Era de contextura fuerte, buenamoza, con las greñas bien atadas hacia atrás, piel lustrosa -donde contrastaba el talón blanco- perfumada a jabón de coco y vestida coloridamente.

 Zenobia, asistía a mamá en muchas cosas: lavaba, planchaba, barría el patio... Al llegar lo primero que hacía era cambiar los zapatos por unas alpargatas, enfundarse un delantal blanco y montar el café. Entonces, la casa se ponía olorocita a cafecito recién colado a la usanza tradicional: mediante un liencillo. Aún adormecida, ya sabía que la casa despertaba y que la hermosa Zenobia había llegado. Todos disfrutábamos ese rico néctar que caliente nos esperaba en la cocina para ser servido por Zenobia... A mí me tocaba tomarlo con leche, porque según decían: muchacho no debe tomar café negro.

Caracas, julio 2012 
Ilustración tomada de la web.


26 abril, 2012

París desde un bus.




Considero que la memoria no se pierde del todo, salvo en caso de una severa enfermedad o por efectos degenerativos e insalvables de la avanzada edad. También que es selectiva: cuando crees que algo se ha desaparecido de tus recuerdos, de repente una melodía: un libro, un cuadro, un olor, una película te dispara la memoria…Eso me acaba de suceder cuando vi la preciosa película de Woody Hallen “Midnight in Paris”. Para mi gusto y  hasta los momentos es una de sus más logradas producciones y con razón le dieron un Oscar al guión original. Yo diría que a un estupendo guión originalísimo.
Yo viví en esa hermosa ciudad con mi familia, por allá al finales de los 70. Todos nos trasladamos por una beca ofrecida a empleados de Conicit bajo un convenio con la Unesco. Primero vivimos en Grenoble –donde asistí a la Universidad-  luego en París, hice cursos prácticos y pasantías. Mis hijos púberes para ese entonces, estudiaban de mañana y en las tardes libres deambulaban por toda la ciudad con sus amigos. ¡Qué no conocieron y dónde no anduvieron!
Mis andanzas eran diferentes. Vivíamos en Levalois Perret, a las afueras de la gran ciudad. Todas las mañanas tomaba el Metro y en cinco minutos descendía en la estación Etoile (donde está la plaza del Arco de Triunfo) para hacer transferencia a mi destino, en el lado totalmente opuesto de la ciudad. En total una media hora bajo los túneles de la ciudad  para llegar al CNRS cercano al cementerio Pere La Chaise, o al Centro Nacional del Audiovisual o al Instituto Francés del Petróleo. Pero, cuando me desocupaba temprano de mis tareas con la tarde bella y soleada, tomaba un bus. Podía hacer cualquier conexión en cualquier artefacto del servicio de trasporte urbano gracias a la Carte orange, un bono de trasporte mensual más económico.... Entonces mi recorrido se hacía tan encantado como en la película de marras. El autocar era un Berliet (Renault) grande, de color verde, muy cómodo y bien mantenido como  todos esos buses del trasporte público. No había muchos de ese modelo y finalmente creo que los retiraron de circulación. Tampoco me importaba hacia dónde se dirigiera, total cuando lo quería podía bajar en cualquier estación de Metro y regresar a  casa. Lo importante de esos buses era que tenían en su parte trasera después de las filas de asientos, una especie de balcón o saliente al aire libre. Una estructura alta (hasta la cintura), que te permitía ir de pie. Allí yo me instalaba a ver y disfrutar la ciudad. El vehículo daba más vuelta que un circunvalación lo que me resultaba beneficioso para admirar edificaciones: monumentos, parques, barrios, bulevares, mercados... ¡Era estupendo! Un verdadero recorrido turístico en una ciudad que tiene tanto que ofrecer a los ojos del curioso.  Dijo Hemingway –personaje que también sale en la película citada- que: “París es una fiesta”. Para mí lo era cuando en esos momentos montada en un bus del transporte público, la disfrutaba en todo su esplendor.

Para finalizar, un paseo por París de la mano de Woody Allen:
http://www.youtube.com/watch?v=J3ExqFAO85o

Caracas, abril 2012
Ilustración tomada de la web

30 diciembre, 2011

María moñitos.




Este es un personaje infantil que aparece en tradiciones, cuentos y canciones del Caribe: Cuba, Colombia y Venezuela. Con variantes en cada país... En nuestra literatura hay una bella novela de Teresa de la Parra: Las memorias de mama Blanca donde también se hace referencia a la popular María moñitos...Por mi parte les voy a contar de dónde viene la tradición de decirle así a las niñas.


Cuando pequeñas, casi todas las niñas llevaban el pelo largo; bien con trenzas, bien con cola de caballo. Rara vez suelto al desgaire, por aquello de los piojos escolares... Si se soltaba debía estar muy lavado, acicalado, sujeto con cintillos, pasadores, o lazos, para grandes eventos, como el coro en el colegió: las fiestas familiares, bodas, bautizos y cosas por el estilo. La usanza era que las niñas de cabello largo llevaran tirabuzones, eso que ahora llaman curly... No en balde la simpática Shirley Temple, con sus bucles dorados, ocupaba las pantallas Hollywoodense. ¿Cómo lograrlos, si para ese entonces no existían todos esos adminículos de peluquería que hoy existen?, pues de una manera muy singular…


Siempre la preparación era de un día para otro, según la ocasión y el tipo de cabellera –las de pelo liso requerían más tiempo- por consiguiente se necesitaba que los bucles duraran, más... Nos lavaban muy bien el cabello, cepillado y a medio secar, se procedía a entorchar guedejas de pelo (muy bien divididas), en unas tiras de papel previamente dispuestas. La operación se realizaba desde las puntas del cabello hasta la base del cráneo, donde se anudaba cada tira. Al finalizar la operación, la cabeza quedaba llena de mariposas de papel –generalmente blancos- que no se quitan hasta el día siguiente. Es decir que durábamos todo un día, o una tarde, con la cabeza llena de mariposas blancas. Quienes nos veían nos decían ¡eres una María moñitos! A veces, nos íbamos a dormir con la cabella llena de maripositas, hasta el momento de suspenso -cómo quedaría-cuando se desataban todos los moñitos de papel. Los rulos o bucles que surgían después del procedimiento, no se peinaban. Se adherían unas lindas peinetas, pasadores, o cintillos apropiados. Así, estábamos listas, con miles de resortes saltarines.
También se les dice cariñosamente, María moñitos, a las niñas de raza negra, cuando las peinan, dividiendo el cabello en parcelas iguales y enrollando sobre sí mismo porciones de pelo, que conforman moñitos.

Caracas, diciembre 2011


Ilustración tomada de la web.

01 diciembre, 2011

JuanSanta.




Como otros miles de profesionales Juan Márquez, de la noche a la mañana se encontró sin trabajo y sin recursos, despedido de PDVSA donde ocupó por varios años un cargo gerencial. Salió de allí sin recursos económicos –no vamos a repetir todo aquello que sabemos de la injustificada manera de tales despidos- pero con un gran potencial humano que adquirió en su familia. Ni corto ni perezoso Juan se dispuso a no dejarse vencer por el infortunio. De su padre aprendió el oficio y su figura y bonhomía hicieron el resto...


Don Juan Angel Márquez trabajó durante veinte años haciendo de San Nicolás en las grandes tiendas que para ese entonces habían en la Caracas de los 80: Sears, Maxy´s y otras. Ahora que él no está, su hijo, bien por mantener la tradición familiar: o por complacer a los amigos, o por la situación, o quizá atendiendo múltiples peticiones, se tomó en serio el asunto. La transformación de Juan se inicia en el mes de agosto, cuando se deja crecer cabello y barba que mantiene cuidada y podada. Para diciembre ya está caracterizado en Juan San Nicolás. Enfunda su bello traje y gorro rojo, sus polainas y cinturón negros y con buen humor y cariño asume su trabajo navideño… Por fortuna nunca le faltan contratos; muy habilidoso vende su producto personalmente, por medio de tarjetas que reparte donde se le ocurra, o en entrevistas de prensa. Así ya lleva doce años inaugurando fiestas navideñas privadas, en centros comerciales, empresas, organizaciones y hospitales que requieran sus servicios.

Juan Márquez está casado y tienen cinco hijos. Es ingeniero mecánico egresado de la USB, con post-grado en Seguridad industrial, higiene, ambiente y calidad. En su profesión se desempeña como asesor, pero en la temporada navideña se transforma en el personaje que asume con más amor... Nos falta un detalle: nuestro Juan San Nicolás habla fluidamente inglés, lo que le facilita comunicarse sin intermediarios, con su tocayo del Polo Norte.



Esta es otra de esas historias que a diario suceden y que vale la pena divulgar.
Caracas, diciembre 2011
La foto gentilmente la envío el propio JuanSanta.

29 noviembre, 2011

Libertad es la vida del alma..



Hoy se conmemora 230 años del natalicio de una insgine venezolano: Don Andrés Bello y con tal motivo también celebramos -aquí en su patria- el Día del Escritor..
 Felicitaciones a todas aquellas personas que de una forma u otra, escriben; bien sea por afición, bien sea como medio de sustento. Lo importante es escribir; valorar y difundir la obra de tan descollante personaje de nuestra civilidad..!

"De la Patria es la luz que miramos,
de la Patria la vida es un don.
Verteremos por ella la sangre,
por un bárbaro déspota no.
Libertad es la vida del alma;
servidumbre hace vil al varón.

Defender a un tirano es oprobio;
perecer por la Patria es honor."

(Letra del Himno a Colombia.)

Caracas, novbr. 2011
Ilustración sacada de la web.

23 noviembre, 2011

Desesperanza.




Este escrito no trata de política, ni del ambiente que se respira en el país, éste va dedicado a una de las mejores compositoras venezolanas y su hermosa canción que lleva por título: Desesperanza..! para mi gusto, una de la más bella canciones de amor escritas en Venezuela.

Doña María Luisa nació en Valencia por allá por 1895 de apellidos González Gragirena. Con el correr del tiempo tomó el apellido de su segundo marido -también músico y compositor- por el cual la conocemos todos. Fue una mujer de avanzada, amante de la cultura: poetisa, cantante, pianista y compositora. De sólida formación musical en Venezuela y Europa, incursionó en casi todos los géneros musicales, desde la sinfonía para ballet (Guaicaipuro), pasando por las canciones (Luz de mi ciudad, Caribe) y boleros (Contigo, Como la primera vez) entre tantas otras composiciones. Su mayor popularidad se debe a éstos últimos, especialmente a Desesperanza conocida internacionalmente e interpretada en muchos escenarios... María Luisa Escobar forma parte de la trilogía de famosas compositoras latinoamericanas de boleros, conjuntamente con Consuelo Velázquez (Bésame mucho) y María Grever (Júrame) ambas mexicanas.

Por su labor gremialista y cultural se la reconoce como fundadora del Ateneo de Caracas (1931) y de la Asociación venezolana de Autores y Compositores (ASOVAC. 1947) En 1984 le otorgaron el premio Nacional de Música. Siempre he sostenido que a M.E. no se le ha dado el sitial que merece… En Valencia , el Ateneo tiene un auditorio con su nombre: en la Urb. El trigal hay una placita dedicada a ella y una Biblioteca pública...A nuestras mujeres meritorias -especialmente en el ámbito cultural- se las trata con mucha mezquindad. Excepción hecha con la eximia Teresa Carreño, gracias a que pusieron su nombre a un hermoso teatro... Doña María Luisa Escobar, falleció en Caracas el año de 1985.

Para disfrutar de su bella composición, escuchen a su más connotado intérprete: el tenor venezolano Alfredo Sadel. http://www.youtube.com/watch?v=j-Zivssd5Ng&feature=related



Caracas, noviembre 2011
Ilustración tomada de la web.

17 septiembre, 2011

Un viejito estrafalario.




Mi abuelo paterno Nicolás Ratto, genovés venido a tierras americanas por allá a principios del siglo XIX, primero llegó a Lima donde montó un lujoso hotel-restaurante: El Excelsior, porque se me pasó decirles que era un gran cocinero. La depresión por la gran guerra lo arruinó y pensando devolverse a su tierra, pasó por La Guaira y se quedó -primero en Caracas y luego en Los Andes- por allá en los años 30. Mis abuelos se establecieron definitivamente en Venezuela y nunca se devolvieron a Italia... Don Nicolás era un personaje muy peculiar: regordete, tez rosada, ojos azules.  Cuando tuve consciencia de quién era ya estaba casi calvo y lucía un bigotito tipo cepillo de diente. Cantaba ópera (tenor), fabricaba su propia pasta, preparaba ricos platos de la comida lígure y era enamoradizo lo que ocasionaba quebraderos de cabeza en la familia. Dentro de casa y por andar, vestía muy estrafalariamente: con camisas mangas cortas coloridas, sombrero de Panamá que a veces cambiaba por una boina negra y quizá un pantalón a rayas, que no combinaba para nada con el resto. Más cuando la ocasión lo ameritaba se transformaba en un verdadero dandy de gabardina: chaleco, borceguíes, leontina de oro y bastón tallado que creo usaba más por prestancia que por necesidad. El personaje de Poirot, de la serie de TV me lo recuerda; se me parece mucho. 

Por las fotos que conservo de mis antepasados, mi abuelo ya tenía costumbre de hacer montañismo allá en su pueblo natal Alpicella, por consiguiente ese hábito siempre lo mantuvo. Cuando vivíamos en la esquina de Las Ibarras, en la década de los 40 a los 50 Caracas no tenía tantas avenidas, tantos edificios, ni tantos vehículo, así que no existía eso que ahora llamamos smog, por lo que El Avila podía apreciarse en toda su extensión y magnificencia. Mi abuelo subía a la montaña - cuando muy pocos se aventuraban- cada vez que la ocasión se lo permitía, generalmente los fines de semana muy tempranito en la mañana, por la Puerta de Caracas llegaba hasta Los Castillitos o Los venados... Luego cuando regresaba cayendo ya la tarde y cansado, me contaba que había un camino hecho por los primeros españoles que se asentaron en la ciudad, un fortín también de cuando la colonia y además un doctor alemán que vivía allá arriba en un castillo y tenía momias como acompañantes... Otra cosa que recuerdo de mi abuelo, además de que me quería y consentía mucho, es que se reunía con otros compatriotas suyos –mi abuelo al contrario de mis padres, nunca se nacionalizó venezolano- a tocar guitarra y especialmente a cantar ópera, acompañados por su profesora de vocalización al piano... Con el correr de los años dominó bien el español, pero en casa a mi abuela y a mi padre les hablaba en italiano o dialecto genovés. Ahora a la distancia, creo que mi abuelo era anarquista. Se apuntaba a causas libertarias: renegaba de Mussolini y estaba en contra del juicio a los sindicalistas Sacco y Vanzetti.

Para mi todavía niña, el cerro El Avila en ese entonces tenía algo de misterioso y embrujado, por el cuento de los castillos y las momias. La única vez que subí con él, llevamos unos prismáticos con el objeto de divisar la ciudad en detalle y nuestra casa… Nicolás murió a los ochenta y dele. Nunca se fue del país que lo acogió. Siempre estuvo enamorado de las montañas que visitaba asiduamente.  Cuando vivió en Mérida y luego en Valera mantuvo esa costumbre... Las pocas veces que me aventuré hasta Los Venados, rememoré lis paseos de mi infancia con mi abuelo.

Caracas, septiembre 2011


Ilustración tomada de la web.

14 agosto, 2011

Se va la bolaaaa..

Y se va, se va, se va, la bolaaaaa…

Hace años comentarista radial de beisbol llamado Delio A. León, decía esto con mucho entusiasmo, cuando un jonrón atravesaba el campo. Lo recordé, porque asistí a un partido con motivo de la boda de mi sobrinanieta Eliana Cristina, que se casó con un chico llamado Kevin, que ahora también será mi sobrino-nieto. Los padres de la novia organizaron toda una semana de festividades, muy amenas y lucidas. Mejor dicho RosaLeo, la futura suegra, corrió con la organización de las Fiestas patronales: desayunos con champagne, reuniones, té, comilonas, baile, barbecues, celebración de mi cumplesiglos, boda por todo lo alto y no podía faltar el beisbol.
La cuestión parece una manifestación masiva. Un río de gente que viene de todas partes, a pié, en metro o en taxi, para no perderse el juego. Llegan temprano a reunirse en un pub o bar cercano al estadio, a escandalizar: escuchar música con los mayores decibeles posibles, comer “tapas” y tomar mucha cerveza... Me pareció exorbitante las porciones de comidas que sirven en estos lugares. La cantidad de comida, la variedad y calidad de los productos en los supermercados y tiendas, son una señal inequívoca de una sociedad de la obesidad y abundancia.


Pues que nos invitaron a ver un partido entre los Medias rojas (Red sox) de Boston y los Indios (Indians) de Cleveland . Por estar en el pub celebrando anticipadamente, llegamos tarde a la ceremonia de inicio del partido y nos perdimos el himno, la mascota y toda esa parafernalia… Esa tarde el clima estuvo benévolo; como era al aire libre disfrutamos de una grato atardecer. Yo pa´llevar la contraria a ese pocotón de bostonianos que aupaban a sus R.S. me apunté a los indios, quienes terminaron dando una paliza de 7 a 0 a los de la casa. A los cuatro gatos que aupábamos a los Indios: Rafa (con camisa de los M.R para despistar), más seis chicos que se desgañitaban en la fila de abajo y yo, cuando hicimos nuestra pequeña olita, nos rechiflaron, apabullaron, se mofaron, pero sin llegar a mayores.


Los gringos son fanáticos de este deporte, el estadio estaba hasta el tope, familias enteras con los niños, todos a la altura de la circunstancia con sus respectivos distintivos: gorritas, franelas, pancartas, banderines. Según anunciaron por las enormes pantallas, ese día se vendió todo el aforo. Con nuestros devaluados bolívares el ticket resulta así: 50 $ = 21.500 bf, detrás del center field, en las gradas con cómodas sillitas.
En ambos equipos juegan peloteros venezolanos: hay 86 venezolanos en las grandes ligas... Cuando uno de ellos está al bate brincamos, aplaudimos y chillamos a más no poder. Mi hija que es magallanera grita y gesticula por su equipo, otro de los leones pelea por el suyo. A cada cual se le ocurría una travesura, un chiste; un despelote divertidísimo… Hacía siglos que no iba a un juego de beisbol. Salí afónica de tanto gritar, pitar, reir y echar vaina.



Fenway Park (sede de los Medias rojas desde 1912) es lindo en su género, bien mantenido, con pasillos amplios donde se adquiere comidas, bebidas y souvenirs. Señala la tradición del lugar, que quien baje a hacer pis, debe subir cargando dos cervezas de vuelta como mínimo. ¡Lo único que me faltaba! subir ese pocotón de escaleras con dos vasos de birra. ¡Estrai!... Bastó y sobró pa´que no tomara más cerveza y fuera una sola vez a hacer una precisa.


Demás está señalar que fue una acertada invitación y que me pareció estupenda la experiencia. Gocé un montón, la pasamos muy bien y nos divertimos toda la parentela junta, además de los invitados que vieron de tierras lejanas… ¡La próxima iré a los Medias rojas.!

Caracas, agosto 2011


Ilustración tomada de la web.

25 junio, 2011

Nevado





El perro es un animal catalogado como el mejor amigo del hombre. No digo nada nuevo. Desde su domesticación, siglos atrás, en muchas culturas: egipcia, griega, hindú y otras más este animal ha ocupado sitial de honor, hasta ser endiosado, con o sin razón… En la antigua Grecia, específicamente en la ciudad de Corintos, existían cincuenta perros guardianes destinados a alertar a la población y atacar en caso de invasión enemiga. En uno de esos ataques, fueron exterminados cuarenta y nueve. Sólo se libró uno llamado Soter el cual consiguió alertar a la población y la ciudad se salvo… En retribución se le condecoró, pensionó y la ciudad erigió un monumento a todos estos valientes canes. Esta es sólo una reminiscencia de tantas historias de perros compañeros y salvadores de humanos, antes y ahora.


En estos días un perro en Grecia se ha hecho famosísimo (Internet, periódicos y videos lo testimonian), por acompañar a los manifestantes antisistema, en las revueltas que acaecen en Atenas. Se llama Lukanakis (Salchicha), un perro callejero atendido por la comunidad, que participa en primera fila en las protestas.


Nosotros tenemos una historia –en parte cierta- convertida en leyenda por la imaginación popular, acerca de un perro que acompañaba al Libertador Simón Bolívar en sus campañas. El perro en cuestión, era un Mucuchíes. Estos animales descienden de la raza Pastor de los Pirineos, traídos en el S. XVI por los frailes doctrineros Agustinos, que se establecieron en el poblado de Santa Lucia de Mucuchíes, en los Andes Venezolanos. Son de mucha pelambre, tamaño mediano, orejas cortas (casi perqueñas para la dimensión de su cabeza) y su novedosa característica es tener una doble pezuña en las patas traseras.... Actualmente con tantos cruces abusivos, los auténticos, ya casi están en extinción. Recuerdo que en casa -hace tiempo atrás- tuvimos uno que trajo mi madre de Mérida, de cuando mis abuelos vivían allá; llegó cachorro y murió de viejo.



La leyenda de Bolívar y su perro, nos señala que Don Vicente Pino –criador- regaló uno al Libertador a su paso por esas tierras en la Campaña Admirable de 1813. Era color negro azabache, con el lomo y la cola blancos. Esta semejanza, con nuestra sierra nevada merideña, ocasionó que le pusieran por nombre Nevado. El Libertador, que amaba al can pero no podía dedicarle cuidados, designó al indio Tinjacá para su atención. La oficialidad a su vez designó a Tinjacá, “el Edecán del perro”… También se refiere que Nevado siguió a su amo hasta Carabobo y que fue muerto en esa batalla. Cuando sucedió tal desgracia, el indio Tinjacá compungido dio el parte al Libertador, diciendo: ¡ Mi general, nos han matado al perro!… Por todo ello, en la plaza Santa Lucía de Mucuchíes, hay un grupo escultórico donde aparece el indio Tinjacá y Nevado, al pié del busto de Bolívar.

Parte de esta historia -cierta o recreada- me fue referida por mi amiga, la escritora Esmeralda Tosta.

Caracas, junio 2011

lustración tomada de la web.



26 abril, 2011

De como Emiliano se entendió con ratón Pérez...




Emiliano Antonio tiene ya seis años y se le cayó su primer diente de leche. La emoción del asunto estriba en ponérselo al ratón Pérez para que le deje unas monedas a cambio… Pero resulta que el ratón además de poner dinero en su casa de Málaga, es muy generoso y también dejo un dinero para él, en Vancouver donde los tíos…

Al enterarse de esto -a través de Skype- Emi dijo: ¿por qué si yo no vivo en Canadá?, a lo que respondió la tía Patricia: debe ser que el ratón se equivocó de dirección, o quizá sabe que aquí viven tus tíos que te quieren mucho y te enviarán el dinero… Además, ratón Pérez dejo una nota en una servilleta –puedes verla- que dice: Para Emiliano de ratón Pérez…! No muy convencido del todo, Emi pregunta que si puede ver al ratón para informarle mejor su dirección. La tía nuevamente le dice que el ratón Pérez no se deja ver por nadie. Que jamás ha sido visto, pero que sabemos de su existencia por el dinero que deja y los dientes que desaparecen…
Vale..! contestó el sobrino.



Caracas, abril 2011

Ilustración tomada de la web.

28 marzo, 2011

El coche de Isidoro.



¡Caracas es un gran estacionamiento..! Nuestro estrecho valle flanqueado en el norte por el majestuoso Avila y encima divido en dos por un río –El Guaire- que corre de oeste a este, no permite mayores ampliaciones; por consiguiente tenemos las mismas calles y avenidas construidas cuando la capital no tenía esos millones de vehículos que hoy en día –en pleno siglo XXI- transitan a duras penas. Nuestra “colas” y “trancas”, son proverbiales..! Pero no siempre fue así…

A principios del siglo XIX, la provinciana ciudad se movilizaba en tranvías, uno que otro vehículo a motor y carruajes tirados por caballos. Era de común uso el Landó (del Landaut francés) y la Victoria, pero la Calesa: un coche doble de 4 asientos donde cómodamente cabía una familia, era así como de más prestancia, por su tamaño…Hubo empresas de coches que cubrían viajes entre la capital y pueblos cercanos... No todos eran propietarios de tales carruajes, eso significaba además del vehículo tener que mantener y cuidar las bestias que lo movilizaban. Por consiguiente, era habitual alquilar estos coches. Especialmente la Calesa por su tamaño, era utilizada en ocasiones especiales: bautizos, bodas, cumpleaños y entierros... O cuando la familia deseaba "darse tono" y salir a pasear por El Paraíso, la mejor y más lujosa urbanización de la capital para la época... Algunas de estas Calesas estaban bellamente decoradas.
Rememorando estos coches, el último que anduvo dando vueltas por Caracas, en los años 60 fue el de Isidoro Cabrera. Este señor tenía una Victoria, tirada por dos caballos. El coche de Isidoro, llegó a ser todo un personaje de la Caracas nocturna; hasta canciones le dedicaron. * El carromato era alquilado por los juerguistas que andaban por los bares del este capitalino, para no volver a casa manejando sus propios vehículos, con una gran cantidad de palos encima, a altas horas de la noche. Otras veces era utilizado, para llevar serenatas –costumbre que cayó en desuso- o en cualquier otro evento trascendente.


Actualmente nuestro caótico y contaminante transporte, cada día se convierte en una verdadera calamidad… En una época existió un "día de parada” que nunca más se implementó y que en parte aliviaba el flujo de vehicular.… El servicio público de transporte es pésimo: ni siquiera el Metro es ya una solución. No podemos dejar de mencionar el enjambre de “motorizados” que, desempeñando sus diligencias, pululan de arriba abajo por las vías.. Además –lo que viene a corroborar el caos vial- tenemos los ingeniosamente llamados “moto-taxis”… Imagino que algo remediarán si uno está urgido de llegar a alguna parte; ¡la vaina es que llegues sano y salvo!... En fin que los coches fenecieron, dando paso al progreso. Necesitamos desplazarnos con más premura; para ello usamos vehículos a motor que emplean hasta más de tres horas para ir de un lugar a otro, en nuestra querida capital.

Vainas de mi ciudad..!!


Caracas, abril 2011

Ilustración tomada de la web.

21 febrero, 2011

Veni Vidi Vici.




Un huésped sin invitación se ha instalado en casa. Llegó sin aviso y sin protesto. De forma taimada: escondido, calladito y lentamente se fue adueñando de lo que consideró su espacio. Ya está muy instalado y se desplaza a su antojo, inmutable ante mis protestas, cuando juega a las escondidas conmigo y desparece… Entonces –no sin cierta angustia- me pongo a buscarlo y lo localizo donde menos imagino.

Debo reconocer que a pesar de su pequeñez, parece ser fuerte y resistente. Me informé a través de la web, puesto que no tenía la menor idea de qué hacer con tipos como él, y según leí no debo hacerme falsas ideas, es decir no hay que creer que su visita será breve. ¡Qué va! por el contrario durará añales. Cuidado si duro yo menos y entonces quién se ocupará de él… Además, y es el caso, me asombró cómo una criatura de su condición –que se ve tan indefensa- haya podido aguantar tanto frío, tanto traslado de un lado a otro y tanto empaquetamiento. 

Resulta que en días pasados compré en el mercado un brócoli. Se veía muy verde, bonito, fresco. Al llegar a casa lo desempaco, me preparo a lavarlo bien para proceder a su cocción…y ¡oh sorpresa! allí insertado entre los racimos estaba un hermoso caracol, de mediano tamaño. ¿Que hacer? lo primero que hice fue revisarlo a ver si vivía, después de lo que supuse toda una aventura. Efectivamente respondió positivamente a la revisión. Entonces, deseché el brócoli y me quedé con Caracolo, que a partir del momento en que lo instalé, en una de mis plantas, por los visto está cómodo y feliz…


Caracas, febrero 2011
Ilustración: foto tomada por la autora

04 enero, 2011

Pongo la luna a tus pies.




Con ese nombre difícil llegar lejos, María Micaela Villegas. Menos en el teatro, un nombre tan común. Parece de lavandera… y lo menos de actriz de teatro. ¡En fin, la vida no da todo por nada.! Por suerte supo apañarse en las tablas y fuera de ellas... Es decir, que llegó a ser una de las mujeres más célebres del sigloVIII, la más envidiada de Lima y según el decir una de las primeras grandes divas del espectáculo…

Remontando prejuicios, aprendió a leer y escribir, cosa poco común para las mujeres de la época. Aficionada a las obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca, al canto y danza, desde temprana edad mostró vocación por el teatro, aun cuando ese oficio era considerado como indigno e impropio para una mujer. Venciendo tantos inconvenientes llegó a debutar muy jovencita y su fama trascendió el Virreinato... Es en esa época inicia un romance con el sexagenario Virrey don Manuel Amat y Junyet –primer Virrey del Perú en época de Carlos III- convirtiéndose en la relación más escandalosa del siglo XVIII. Amat la hizo su barragana y de esa larga unión tuvieron un hijo.

Con su influencia sobre el Virrey, Ma. Micaela propició muchas de las construcciones que Amat realizó en su gobierno: La Alameda de los Descalzos, el bello palacete La Quinta de Presa, el Templo de las Nazarenas y el Paseo de Aguas.. Todavía estos monumentos pueden admirarse en Lima.
Parece ser que la deformación popular del cariñoso mote que le puso su amante –de ascendencia catalana- la convirtió para el vulgo en La perricholi ¡excelente seudónimo teatral!; la envidia de los corillos limeños –que mal soportaban sus caprichos y escándalos, como ese de andar en carroza - debía cobrarle tanta afrenta. Le pusieron el feo apelativo de: "la perra chola."
La tradición cuenta que cuando el Virrey le declaró su amor, ella respondió que lo aceptaría si él pusiera la luna a sus pies, entonces el Virrey mandó construir el Paseo de Aguas, con arcos de estilo francés y al centro una amplia fuente donde se reflejaba el cielo... Una noche de luna llena, los amantes fueron al borde del espejo de agua y él dijo: “hoy pongo la luna a tus pies”.

La perricholi, al término de su largo y provechoso romance con el Virrey –que al ser enviado de vuelta a España le dejó muchos bienes- contrajo nupcias con su socio teatral Vicente Fermín de Echarri, con quien administró el Real Coliseo de Comedias…Al final de su existencia -después de haber enviudado- María Micaela se dedicó al recogimiento vistiendo el hábito de las Carmelitas. Realizó muchas obras de caritativas que hizo olvidar a los limeños los escándalos de su juventud y les motivó un auténtico afecto a su persona.

En definitivas otra notoria barragana que llegó a ser todo un personaje del cual se han escrito libros, hecho películas y hasta una exitosa telenovela. En Huánuco su ciudad natal, se ha institucionalizado un dia festivo en su memoria.. ¡Quién lo diria !

Caracas, enero 2011
Ilustración tomada de la Web.

18 diciembre, 2010

Historia de la flor de navidad.





La planta que reina en estas fiestas es, en realidad un arbusto originario de México, su nombre azteca es Cuetlaxóchitl. Su nombre en latín es Euphorbia Pulcherrima, es decir la más pulcra, la más bella.. En Venezuela también la denominamos Papagayo. La flor de nochebuena se conoce en inglés como "poinsettia," en honor a Robert Poinsett, quien fuera embajador de los Estados Unidos en México de 1825 a 1829. Admiró tanto esta planta que llevó algunas de regreso a su hogar en Carolina del Sur. Las cultivó y propagó en su invernadero y las obsequió a sus amistades... Las modificaciones genéticas, que iniciaron hace más de un siglo en Estados Unidos, han permitido obtener variaciones en el tamaño, tinte o forma de las hojas. Son éstas las más conocidas y se comercializan fuera de México.

En el mundo occidental es el símbolo de la Navidad, porque alcanza su esplendor justo en la época de invierno. Ha llegado a ser una de las plantas más apreciadas hasta el punto que se celebra un Día Nacional de la Poinsettia -establecido por los productores- el 8 de diciembre. Su temporada es de Noviembre a Abril, siendo su apogeo en Diciembre. Por eso se la conoce también como Flor de Pascua o Estrella de Navidad.


FELICES FIESTAS..!!!!


Datos e ilustración tomados de la web.